Un hombre de encantadora postura me escribio las lineas que encabezan este texto tras leer mi sentir en una conversación. Y si, así es, uno que nace soñador, más que analítico, tiene que aprender a ser lo que por naturaleza no es. En estos días me he dado cuenta de grandes errores cometidos por AMOR AL ARTE. Esto no es producto más que de desconocer y de creer que se hace lo correcto. Como ya lo he dicho en otras ocasiones no soy administradora e incurrí en errores de novato. Y claro como toda novatada tiene un costo, en tiempo, en dinero, con ganas de empezar de nuevo el asunto desde cero... pero así es esto de emprender, al si sale, si puedo y pa delante.
Creo haber estado en un momento mucho más preocupada por las personas y los procesos que por los asuntos legales, no por que no me interesen, sino por que alguien las hace y ve por mi (el contador, el abogado), pero el no saber que cosas se deben hacer me metió en este pesar que me quito el sueño, me causo angustia y dolor de cabeza. Que me dejo una tarde llorando por taruga y por que me enoja que no me salgan las cosas bien, lo siento soy mala pa perder de entrada, ya luego con los días lo asimilo y aprendo del fracaso.
Trato de ser justa y es por ese honor a la justicia que estaba tan alterada, por que no me cuadraban los numeros, los resultados y los argumentos. ASí que fué por ello que busque la opinión B, una buena idea donde me jalaron varias veces las orejas, donde me pusieron a leer, donde me piden que sea más jurídica y menos empírica y donde me queda claro que al final tras el error o errores la historia se puede componer una vez más APRENDIENDO.
Estoy haciendo mi tarea empezando por leer, el primero se llama PAtrimonio del Empresario, donde me he reido, cuando leo algo que me hace sentido, por que ya lo hice y me equivoque ... puro nervio...
y asi la cosa, sigo... fue un momento donde se puso la carne un poquito, pero solo un poquito más dura, esta sigue siendo sensible a las caricias.






